Terapeuta vital

“Y si un día no tienes ganas de hablar con nadie, llámame… estaremos en silencio.”

Gabriel García Márquez

Es curioso cuánto podemos aprender de un niño. De él todavía más.

Llegó para colmar de felicidad a unos padres que lo deseaban con todas sus fuerzas. Que lo hicieron todo para acogerte.

Pero también llegó para enseñarnos como el amor puede sanarnos. Para comprobar como un auténtico aluvión de cariño, protección y amparo pueden enderezar la misma vida. Para recordarnos que aunque uno parta en desventaja en el inicio de la vida, llegan oportunidades para reconstruirnos de cero. Llegó para demostrar que el amor de verdad todo lo puede. Absolutamente todo, por muy feas que se pongan las cosas. Porque el amor es así, está por encima de todo. Seguir leyendo “Terapeuta vital”

El síndrome de Wendy.

Wendy Moira Angela Darling es, junto con Campanilla, la protagonista femenina de Peter Pan en la famosa obra de James M. Barrie. Quienes me conozcan bien estarán sospechando ya el porqué de este personaje. Igual no van desencaminados en las conjeturas. Pero ese viaje hacia el País de Nunca Jamás lo dejaremos para dentro de un tiempo.

Wendy es esa muchacha que, ya desde el primer día, cose la sombra de Peter Pan para que no la pierda, que se preocupa por limpiar la casa, por atender a los “niños perdidos”… Lo da todo por los demás, porque es así como ella es feliz. Seguir leyendo “El síndrome de Wendy.”

Una preguntita para Rigoberta

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“¿Por  qué los mayores no saltan en los charcos?”

Se llama Rigoberta. Así la llaman en su casa. Desde primera hora, cuando llega a la mía para ir juntos al colegio, se le escucha según entra por la puerta cómo empieza el día bien acompañada de ilusiones.

Nada más llegar te busca, te da los buenos días con una gran sonrisa. Te abraza. Te alegra ya la mañana. E inmediatamente después se prepara y te lanza su primera pregunta.  Nos reímos. Las dos sabemos bien que no será la última. Cuando le digo “¿ya empiezas con las preguntas de cada día?”, ella se ríe. No tarda ni medio minuto y comienza su maratón interrogatorio. A veces parece que las trae  hasta preparadas del día anterior. Seguir leyendo “Una preguntita para Rigoberta”

Bienvenido a casa!! 


Llevo exactamente 127 días esperando para publicarte, cuando tu padre me confirmó que en unos días llegarías a casa. 127 días y nada es comparado con lo que han tenido que esperar para tenerte entre sus brazos. Seguir leyendo “Bienvenido a casa!! “