Maldita frustración. Trabajar la tolerancia en niños

Tiempo medio de lectura: 2 minutos y medio. 550 palabras

Cuando un niño presenta baja tolerancia a la frustración, en parte será debido a los aprendizajes que haya tenido y en parte a su carácter. Por eso es fundamental tener claro como educadores, que la frustración es un mal necesario y que se debe dar para que los niños tengan la posibilidad de aprender a gestionarlo. Si evitamos todas sus adversidades, no le enseñaremos a manejar sus emociones y mucho menos podrá aprender a mejorar sus conductas.

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Maldita frustración

Tiempos estimado de lectura: 5 minutos. 1100 palabras

…A mi sombra más oscura, antes de que Troya arda del todo.

¿Qué es lo que no estoy aceptando?

“Aquello que no eres capaz de aceptar es la única causa de tu sufrimiento. Sufres porque no aceptas lo que te va ocurriendo a lo largo de la vida y porque tu ego te hace creer que puedes cambiar la realidad externa para adecuarla a tus propios deseos, aspiraciones y expectativas. Pero la verdad es que lo único que sí puedes cambiar es la interpretación que haces de los acontecimientos en sí, conociendo y comprendiendo cómo funciona tu mente. Si tu interpretación del hecho te reporta sufrimiento es que actúas movido por la ignorancia; si te deja satisfacción, bienestar o armonía no cabe duda de que actúas movido por la sabiduría. Ante cualquier tipo de perturbación, ya sea por miedo, tristeza o ira, hazte una simple pregunta: ¿qué es lo que no estoy aceptando? La respuesta te hará comprender que la limitación que origina todas estas desagradables reacciones está en tu propia mente y no en ninguna otra parte. En realidad, nadie puede hacerte daño emocionalmente: tu ego es el que te hace reaccionar automáticamente ante lo que te sucede, te dicen o te hacen. Tu ego es el único responsable de tu malestar interior, por mucho que te esfuerces en buscar culpables fuera de ti mismo. Cuando compruebas la veracidad de estas afirmaciones a través de tu experiencia personal, dejas de intentar cambiar la realidad externa para acomodarla a las exigencias de tu ego y comienzas a trabajar sobre tu realidad interna para aprender a aceptarla tal como es. A partir de entonces comprendes que has venido al mundo a aprender a ser feliz por ti mismo y a aceptar y amar a los demás tal como son. Éste es el llamado camino espiritual.”

GERARDO SCHMEDLING

Sin duda alguna, esta es de las lecciones más importantes que uno puede recibir en la vida. Mantener el equilibrio entre el conformismo y la lucha desesperada por conseguir aquello que deseamos o creemos que merecemos. Aprender cómo manejar el caos entre la decepción, el apego, las batallas internas y las creencias erróneas que nadan a la deriva en nuestra mente. Asumir que sólo hablamos de creencias y percepciones. De ideas mentales generadas por nuestra cabecita, que duelen, que nos dañan a nosotros mismos y a los demás. Una teoría contrastrada tan fácil de argumentar, pero tan difícil de poner en práctica. Tanto que cuando lo descubrimos en nuestra piel, un amplio ventanal de aire fresco se abre ante nosotros. Y ya va siendo hora de airear muchas habitaciones después de tanto sufrido. Ha llegado el momento.

Una persona feliz no es aquella que nunca comete errores o la que tiene todo lo que desea. Puede que aunque nos neguemos a aceptarlo, el origen de la felicidad resida justo en lo contrario. La frustración no se encuentra en las situaciones externas en sí mismas, sino en la forma en la que afrontamos los acontecimientos. Aunque es habitual sentirse contrariados, impotentes, bloqueados o tristes al no cumplirse nuestras expectativas,  deseos o proyectos; puede que esa sea la clave para encontrar el lugar deseado.

Del latín frustratĭo, la frustración es la acción y efecto de frustrar (dejar sin efecto o malograr un intento). Se trata de un sentimiento desagradable que se produce cuando las expectativas de una persona entran en una dura batalla emocional al no poder conseguir lo pretendido. Lo que supone un sentimiento de privación de la satisfacción vital.

Para la psicología, la frustración es un síndrome que presenta síntomas tremendamente variados, a diferentes niveles y con múltiples causas y consecuencias, pero todos están vinculados a la desintegración emocional. Sentirse frustrado se suele confundir con la decepción, la ira, la rabia, la tristeza, desolación, desilusión, ansiedad, depresión, agresividad… Ya que todos estos sentimientos tienen en común un estado de disforia.

“… una respuesta emocional común a la oposición, relacionada con la ira y la decepción, que surge de la percepción de resistencia al cumplimiento de la voluntad individual. Cuanto mayor sea la obstrucción y la voluntad habrá mayor probabilidad de frustración. La causa de la frustración puede ser interna o externa…»

Cita de Jeronimus et al. (2017). «Frustration». Encyclopedia of Personality and Individual Differences, Edition: 1, Publisher: Springer, New York, Editors: Virgil Zeigler-Hill and Todd K. Shackelford, páginas = 1–8.”

Todavía es una situación más peculiar si tenemos en cuenta que la frustración es un estado provocado por nosotros mismos, aunque tratemos de buscar reiteradamente motivos para culpar y responsabilizar a los demás. Lo primero que tenemos que aceptar es que es algo interno, y que los mecanismos de defensa conscientes o inconscientes que generamos son dañinos, ya sean en forma de agresiones verbales o físicas a nosotros mismos y a los demás. Incluso en forma de retirada silenciosa.

Por si fuera poco, hay que comprender que la frustración es acumulativa y si bien pequeñas experiencias frustrantes que por sí solas son inocuas, todas juntas pueden hacer explotar una bomba de relojería emocional.

Existen distintos tipo de frustración:

  • La frustración por barrera, cuando existe un obstáculo que nos impide alcanzar el objetivo.
  • La frustración por incompatibilidad de dos objetivos positivos, cuando existe la posibilidad de alcanzar dos objetivos, pero estos son incompatibles entre sí.
  • La frustración por conflicto de evitación-evitación,  cuando la huida es ante dos situaciones negativas.
  • La frustración por conflicto de aproximación-aproximación, cuando la indecisión ocurre ante una situación que provoca resultados positivos y negativos por igual.

Sin embargo todas estas situaciones son oportunidades para aprender a tolerarla, pieza fundamental e indispensable para rozar el estado más parecido a la felicidad.

Pero como duele, mientras no asumimos las experiencias que la vida nos trae, hasta que tomamos consciencia de lo que podemos lograr y superar, hasta que nos damos cuenta de que estamos sumergidos en nuestras propias creencias (en lugar de realidades confirmadas). Hasta que conseguimos entender que esas creencias pueden instalarnos en un bucle que nos impide evolucionar. Como duele hasta que aprendemos a tolerar la frustración.

Aprender de las propias frustraciones viene a modo de despertador vital, superado el susto inicial y el modo de vigía. Esto no minimiza el dolor o el temor, pero es el primer paso para mirar de frente todas las ideas preconcebidas. Para terminar afrontándolas y superándolas.

La tolerancia a la frustración está relacionada con el tiempo que tardamos en reaccionar a la presión, al estrés que experimentamos cuando las cosas no salen como deseamos. Es duro afrontarlo, pero la parte positiva de todo esto es que entrenarse en tolerancia nos permite aprender a superarnos y pensar de forma creativa en los problemas, para convertirlos en oportunidades. Bien gestionado, nos ayudará a sentirnos fuertes y resistentes; y a la larga nos prepara para ser competitivos en una sociedad en la que todo el mundo busca lo fácil. Pero sobretodo nos ayuda a transitar por la vida en armonía, equilibrio y calma.

Sisu

Tiempos estimado de lectura: 3minutos. 575 palabras.

“-Paciencia, pequeña saltamontes-dijo Maia-.Las cosas buenas les llegan a aquellos que saben esperar.

-Siempre creí que era “las cosas buenas les llegan a aquellos que hacen la ola”-dijo Simón-. No me extraña que haya estado confundido toda mi vida.”

Kung Fu

6 años ya. Parece algo de locos…

¿En qué momento me convenció para algo así? Lo que al principio me generaba auténtico pánico, ahora se ha convertido en remanso. En hoguera. En remero.

Y vuelvo al comienzo. Recuerdo el lugar y el momento. La luz. El sillón. El abismo. El miedo. Y decidí que la primera, mi primera vez, sería la inspiración.

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Intuición III. Reconectando

Tiempos estimado de lectura: 2minutos y medio. 508 palabras.

razón&corazón

Cuando se trabaja con la intuición se aprovecha mejor el potencial del cerebro, se resuelven mejor los problemas, se es más creativo, se toman mejores decisiones y se incrementa la productividad. Se es más espontáneo, lo que favorece la empatía y las relaciones con los demás.

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Intuición II. Intuye, traza un camino y entusiásmate.

“Nuestro corazón tiene razones que la razón desconoce”

Blaise Pascal

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos y medio. 690 palabras.

Te lo confieso: las neuronas del corazón, acertaron. Una vez más, desde que decidí escucharlas y hacerles caso.

Ante esto, seguro que una pregunta nos asalta, ¿debemos fiarnos siempre de nuestra intuición, seguir fielmente a nuestras corazonadas?

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Intuición. Las neuronas del corazón.

Tiempo estimado de lectura: 4minutos. 788 palabras

“No permitas que el ruido de las opiniones ajenas silencie tu voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje de hacer lo que te dicten tu corazón y tu intuición. De algún modo, ya sabes aquello en lo que realmente quieres convertirte”

Daniel Goleman

Vamos aprendiendo. Despacio, pero con buena letra. Cuesta años y lágrimas, pero finalmente aprendemos a cometer nuestros propios errores y a dejar de asumir los errores ajenos.

Los errores empezaron a ser entonces menos dolorosos. Hasta cobraron sentido. Empezaron por coger forma de apuestas decididas contra viento y marea, para terminar convirtiéndose en generosas oportunidades. Solo fue cuestión de invertir y defender mi propia intuición.

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Conquistas

Tiempo medio de lectura: 6 minutos. 1283 palabras.

Empieza justo ahora. Inténtalo justo hoy. Llevas tiempo preparándote para esta escena del guión. Estás listo. Ha llegado tu oportunidad.

¿Que tienes miedo? Yo también. Pero a pesar del miedo, lo haremos. O dejamos que el miedo nos persiga… o podemos conquistarlo. Tú decides.

Del miedo no se huye. Uno se pone en pie. Le planta cara. Se afronta de frente, de golpe, dispuesto a morir. Se le vuelve a plantar cara, una y otra vez, hasta conseguirlo. Y yo mientras, estaré contigo.

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¿Por qué ocurre ? Querofobia IV

Tiempo estimado de lectura: 4 minutos. 747 palabras.

“…y las penosas reflexiones que pasaban por su cabeza le daban un aire tan ridículo y cómico que sentí tentaciones de sonreír.”

ROBERT LOUIS STEVENSON. La isla del tesoro

Es curioso, porque en un momento en el que la búsqueda de la felicidad (¿o del placer?) se ha convertido en una meta vital para la mayoría de los seres humanos, puede parecernos imposible la posibilidad de sentir temor hacia una emoción, en principio, positiva. Pero no solo ocurre, sino que es más frecuente de lo que cabría imaginar.

Pero,¿qué es exactamente lo que perseguimos? Si queremos trabajar en ese concepto de querofobia, es importante diferenciar entre el concepto de placer y felicidad, para marcar un objetivo eficaz.

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Aprendiendo a ser feliz. Querofobia III

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos. 593 palabras.

Recuerda siempre esto: Tú me enseñaste a ser feliz. Y no podemos enseñar lo que no sabemos. Así que en algún rincón de ti, aguarda la fuerza para serlo, cuando se esté preparado.

Se había ganado a pulso la fama de ser la persona más persistente (a ratos, incluso la más obstinada) cuando tenía una meta en la cabeza. Por más difícil que las cosas se pusieran, por mas que el cansancio, la falta de sueño o la escasez de esperanza tocarán a su puerta, seguía contra viento y marea. Se resistía a tirar la toalla porque creía firmemente que era capaz de aprender (y de hacerle aprender) a ser feliz. Y era eso, más que cualquier otra cosa, lo que le hacía perder la cabeza por ella.

Lo más sencillo era desistir, retirarse. Abandonar. Invertir todo esfuerzo y dedicación en otra meta. Y lo hizo. Pero como quien planta semillas, vio su insistencia germinar. Se había obrado otro pequeño milagro. Porque lo más difícil para cambiar el miedo a ser felices, es reconocer que lo sentimos. Y otra vez, como si fuese magia, cayó del cielo sin pedirlo.

Como cada mañana, desde que abría la persiana se fijó en la luz de un sol esplendoroso. Esa sensación de abrir un ojo con el primer café de la mañana que no deja lugar a la duda. Se regocijó en el silencio que dan las horas en las que los seres humanos duermen.

Sintió la calma de estar donde debía estar, porque aunque aún no había llegado su destino, parecía tener claro a dónde quería dirigirse. Y eso le daba paz, porque durante años descifrar esa ecuación le pareció lo más complicado. Ya tenía el error repetido. Lo había encontrado. Y no era un mal comienzo.

Llegados a esa conclusión, decidió darse una tregua y se la pidió también a ella. Porque no sabia pedirse las cosas a sí misma. Así que se atrevió a pedirle que, al menos por esta vez, lo hiciera por ella. Le pidió que fijara toda su atención en todo lo que tenía, en lugar de en lo poco que le faltaba.

Que diera las gracias por tener alguna pequeña incertidumbre que la mantuviera alerta y entretenida. De lo contrario, todo sería sumamente aburrido. Y lo que es peor, a falta de uno, su mente se empeñaría en imaginarse algún drama desproporcionado.

Le pidió que, incluso teniendo la sensación de que no todo estaba bajo control, se recordara a sí misma la plenitud que estaba viviendo al poder con todo aquello.

Que se repitiera cien veces, si era necesario, cuántos motivos tenía para darle las gracias a la vida, en lugar de hacer listados de todo lo que había salido mal en el pasado; y lo que era aún peor, de todo lo que podría “ imaginariamente” pasar en el futuro. Que es como dolerte una herida que aún no te has hecho.

Quizás no conseguiría (de momento) sanar sus cicatrices del pasado, pero intentaría que no sangraran las heridas que no existen.

Nunca se puede saber

Lo que va a ocurrir mañana

Salvo que al fin de semana

Sigue un lunes otra vez.

Esta noche hay rock and roll vecino

Pero ha empezado a llover

Los del grupo ya estan en camino, eh

Y no sabemos que hacer

No esperes hoy las tormentas de ayer

No duran siempre las penas de este infierno

Y aunque la luz del cielo no es eterno

Hasta mañana no vuelve a llover

Fragmento letra “A cara o cruz” . Radio Futura

Atentamente, la pertinaz.